21.3.06

Cantidad y calidad


No me puedo disculpar aún conmigo mismo por el hecho de tener tantos libros en lista de espera. Lo único que puedo hacer a veces, es limpiarlos, hojearlos para que no se almacene el polvo entre sus hojas y devolverlos al estante de donde los saqué.
Había leído hace mucho tiempo - y he vuelto a leer en un blog conocido - que ser un lector omnivoro no ayuda realmente a ser un buen crítico, ni mucho menos ayuda a escribir bien. La idea, dicen, es leer aquello realmente importante, aquello que parezca serlo o por lo menos, que nos hayan dicho que es interesante.
El ser un lector ávido, desvivido, omnivoro, casi rayando con el fanatismo, no asegura el tener un mayor bagaje de conocimientos. He ahí mi gran problema. Supongo que muchos como yo, también se mueren por leer todo aquello que cae en sus manos, pero siendo realistas, no nos va a alcanzar la vida para poder leer absolutamente todos los libros de todos los temas que nos interesan. Hay que trabajar, leer los libros de la carrera, leer el periódico, hacer mil y un cosas; y el tiempo se va. Ni siquiera la combi es suficiente para poder avanzar los libros, y lo dice alguien que lucha la mayoría de los días por obtener la mayor concentración posible en medio de un ambiente lleno de velocidad, música a todo volumen, gritos del cobrador y bocinas locas por doquier.
Entonces, recién a estas alturas de mi vida (tengo una manía por alucinarme viejo), he llegado a la dolorosa conclusión de que no podré leer todos los libros que reposan en mi biblioteca, es más, creo que ya no compraré más libros al azar o movido por ese instinto de querer saber más y más; sino que tendré que pensarlo mucho al hacer una selección en el momento de la compra. Asumo que primero deberé leer más la crítica especializada y luego de eso, recién dirigirme a la libreria, o a mi paraíso "Amazonas".
Es por esta razón que declaro oficialmente muerto a "Luis el Devorador", para dar paso a una nueva raza de ser, que se caracterizará por ser selectivo con su presa y con sus momentos de lectura.
Por lo menos lo que sí creo que puede pasar, es que terminaré de leer todos los libros de mi biblioteca sea como sea. Dejaré de ver televisión y entraré menos al internet. He dicho.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Una vez leí un artículo de Juan Manuel de Prada que decía que un lector afanoso no superaba a lo largo de la vida la lectura de mil libros. Esto me pareció decepcionante, espero desmentirle con la experiencia.
Un saludo, Luis Miguel Purizaga Vértiz, y enhorabuena por tu blog. Me gustó sinceramente, y está bien escrito.
Jules Asimov
P.S.: Por si te interesa, te encontré en bloguetura...

Lu dijo...

Gracias por leérme y por tus palabras, gracias además por la busqueda en Blogueratura, parece que sí cumple su cometido.
En cuanto a lo dicho por Juan Manuel de Prada, creo que ya somos dos los que estamos decididos a desmentir sus palabras.
Saludos, Jules Asimov...